Garelos está en expansión y éste, que lleva el apellido Furancho, es su tercer establecimiento, al que ha seguido un cuarto, el de Eduardo Dato, el más rutilante de todos. Curiosamente, parece llevar bastante bien el crecimiento, a tenor de las ejecuciones que se aprecian. Brinda cocina regional gallega centrada en los platos típicos, muy de gusto popular y costumbrista. La estrella de su carta es la tortilla de Betanzos, de donde es originario el dueño: Antonio. Una notable tortilla que destaca por la cantidad y calidad de huevo en liza. Generosísima en huevo sápida y táctilmente. La patata, siendo notoria, no alcanza la relevancia culinaria del huevo, al no apreciarse la tersura derivada de una fritura dorada, lo que también repercute en el gusto. La vemos superándose. Buen punto de sal. Si el sellado exterior fuese a menor temperatura y la consistencia interior del huevo algo más ligada…se colocaría entre las grandes de su estilo. Sin llegar a epatar, una opción muy recomendable. Una de las mejores tortillas de Madrid y, entre las más nobles, dados los ingredientes que la sustentan.

Antonio Sanchón.
Garelos Furancho.
28010 Madrid.
El Españoleto, 11.
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